“Tanto quilombo por cuatro piedras”, por María Bulla

Y si; son cuatro piedras. Podés verlas como muy poca cosa, y estar de acuerdo en que es imposible que sean las culpables de la inundación. Podés verlas como mucha cosa, y estar de acuerdo en que no hay que sacarlas porque son parte de nuestro patrimonio turístico y cultural. En cualquiera de los casos, estamos de acuerdo.
En el Concejo Deliberante se aprobó de manera unánime un proyecto que le pide a la Gobernadora Vidal que el Tajamar no se toque, salvo que estudios de impacto ambiental indiquen que estas cuatro piedras puedan estar colaborando a la inundación. Y no somos necios, tenemos el corazón y la mirada puesta en las familias que sufren en cada inundación, si vienen los Ingenieros y nos certifican que desde 1800 hasta hoy el Tajamar nos estuvo inundando, vamos a dejar que se lleven las piedras; por supuesto.
Nos pusimos las pilas. Nosotros, los arrecifeños, los que nos calificamos como “y, los de Arrecifes somos raros” “la gente no le da bola a nada” “en este pueblo somos todos unos apáticos”; nos pusimos la camiseta para defender nuestro patrimonio. Primero, sumamos 1000 firmas a una causa, nos olvidamos de la grieta y nuestros Concejales votaron todos a favor del mal menor para nuestro Tajamar; y los artistas, con el alma llena de tanto compromiso, demostraron que se puede movilizar desde lo más genuino, sin ofender, sin personalizar las culpas, sin banderas partidarias, con la convicción de que el futuro tiene bases en la historia, y que el patrimonio se cuida y se respeta; siempre.
Tenemos Tajamar hasta que la naturaleza lo decida. Esta convocatoria no fue una causa ecológica. Por supuesto, sino no podríamos mirar para otro lado sobre cómo se deforestó el área. Entendemos que la necesidad de un paliativo urgente por las inundaciones habrá guiado a los Ingenieros en el desarme de la zona, sin estudios previos. No vamos a debatir sobre esto (aunque nos duela), porque respetamos también el dolor de las familias que se inundan, y confiamos en que este proyecto “es algo”. Hasta la categoría de “algo” podemos defenderlo.
Esta es una lucha por el patrimonio cultural e histórico, y ahí si nos plantamos a dar debate.
Juntamos las 1000 firmas, 70 personas fueron ayer al Concejo a acompañar y hoy somos muchos con una sonrisa un poquito más grande. Además, creemos que haber puesto en la agenda una alternativa de obra sin invadir el Tajamar es una ayudita para el Municipio que de manera inteligente decidió promocionar nuestra Ciudad desde el Turismo creando fiestas y eventos mensuales, ¿sin Tajamar, adónde vamos a llevar a pasear al turismo?. Vamos todos al Tajamar, que ahora sí, quedo claro que no se toca.

María Bulla

Integrante del grupo de vecinos autoconvocados

El Tajamar no se toca