Identidad de género: Otorgaron su documento a un adolescente trans de 15 años en San Pedro

Este miércoles llegó a San Pedro el DNI de Darío, un adolescente trans de 15 años que, junto con el inigualable acompañamiento de su familia, y la intervención del Defensor del Pueblo Diego Solana, consiguió la rectificación de su partida de nacimiento y el reconocimiento de su identidad de género autopercibida, tal como lo establece la Ley 26.743. Ana, su mamá, habló con Visión Regional sobre la importancia del respeto y el amor al otro, dejando de lado los miedos. “Estaría bueno que se sepa y que los papás no tengan tanto miedo”, relató.

Este miércoles Darío fue a retirar su DNI, el que, por fin, refleja quien es, y ya no ese nombre y ese género que le fue asignado al nacer y que, cada vez, le hacía doler más y más. Sobre todo cuando esos docentes, de cuya formación deberíamos dudar, desconociendo la ley, se negaban a llamarla por el nombre que había elegido.

El artículo 1 de la ley sancionada en 2012 fija el derecho a la identidad de género establece que “toda persona tiene derecho a ser tratada de acuerdo con su identidad de género y, en particular, a ser identificada de ese modo en los instrumentos que acreditan su identidad respecto de el/los nombre/s de pila, imagen y sexo con los que allí es registrada”.

Ana habló con Visión Regional y habló sobre este proceso, que la tuvo al lado de su hijo incondicionalmente: “Empezamos en julio el trámite. Hicimos una nota para presentar en el Juzgado, porque nos dijeron que tenía que ser un abogado del niño que firme por
Darío, más allá de que los padres estén de acuerdo”.

Ese trámite quedó sin respuesta, probablemente porque el caso es de una particularidad tal para la región que en muchos reina el desconocimiento.

“Junto con la abogada Cecilia Beretta nos acercamos a hablar con el Defensor del Pueblo Diego Solana y él empezó a consultar para ver qué es lo que podía adelantar. Un día me llamó, fuimos al Registro, se firmó la planilla, que la firmó él, y salió la planilla para la rectificación de la partida de nacimiento, que tardó un mes y medio”, recuerda Ana.

Finalmente llegó la partida de nacimiento rectficada. “El mismo día nos facilitaron para hacer el documento, de esto hace 10 días, y ayer (por el miércoles 7) lo retiramos”, relata, tras aclarar que “en la región es el primer caso de estas características”.

A la felicidad del “plástico” en la mano, le antecedieron otros sentimientos. Quizás los más fuertes, al principio, fueron la soledad y el miedo: “En un principio uno se siente muy solo. El desconocimiento hace que uno tenga mucho miedo. Mi miedo mayor fue la sociedad y lo que lo rodea todos los días, es el miedo más importante que tenemos como papás”, confiesa Ana, sin rodeos.

“Pero después uno lo escucha todos los días diciendo qué es lo que necesita para ser feliz, el cambio del nombre del DNI que se lo respete en la escuela…”, sigue en su relato. Y recuerda: “Con algunos profesores tenía inconvenientes: le decían que no lo iban a llamar como Darío hasta que no tuviera el documento”.

Ana además reconoce que, más allá de la historia particular de su familia, este hecho servirá de ejemplo, guía y esperanza para muches otres: “Sé que hay un montón de compañeros de Darío pasan por esta situación. Yo estuve sola hasta que nos acercamos y hablamos con Alexa”, dice, en referencia a Alexa Pettone, referente local del grupo LGBT, con activa militancia en Géneros. “Ella fue la que me escuchó y tenía las herramietnas precisas para ayudarme”.

“Si hablo con vos es porque estaría bueno que se sepa y que los papás no tengan tanto miedo”, cuenta Ana, explicándose. Y añora un mundo más sano donde nos dejemos guiar por el amor y el respeto. El mismo que deberíamos desear todos/as.

Fuente: visionregional.com.ar