Evacuados, anegamientos y serios trastornos por las intensas lluvias

A raíz de las intensas precipitaciones varias personas fueron evacuadas en una zona de Jorge Newbery. Este fue uno de los sectores donde más problemas se registraron a raíz de los más de 150 milímetros registrados. Distintas dependencias participaron del operativo coordinado por Defensa Civil. Este miércoles a la noche muchas familias habían vuelto a sus hogares.

Una vez más distintos sectores de la ciudad tuvieron dificultades por las intensas precipitaciones que se registraron en la madrugada de ayer al punto que muchas familias tuvieron que ser evacuadas por el ingreso del agua a sus viviendas. “A las 7:00, ya veíamos que no podíamos pararla ni con bolsas con arena, los canales fueron desbordándose y solo nos quedó levantar las cosas”, señalaron en un sector del barrio Jorge Newbery, sin dudas uno de los puntos más perjudicados por el temporal que tuvo alrededor de 150 milímetros registrados.


Pero con el transcurso de la mañana se fueron notando aún más los inconvenientes en estos lugares de Pergamino al punto que Bomberos Voluntarios, en conjunto con Defensa Civil y la propia gente, se encargaron de realizar las evacuaciones; “tuvimos que concretar el retiro de las familias donde el agua les ingresó en gran medida, hubo viviendas donde superó el metro de altura y eso motivó el retiro preventivo”, señalaron a LA OPINION fuentes encargadas de coordinar los operativos.
En la zona de Almirante Brown y Nicolás Repetto (intersección en que se encuentra la cancha de Tráfico’s Old Boys) volvieron a producirse anegamientos con las lluvias de ayer y el agua ingresó en varias casas. Los vecinos comentaron que es la tercera inundación que se produce en pocas semanas y que estas situaciones comenzaron a producirse después de los arreglos que se hicieron en Drago.


En todos los casos el agua entró a distintas viviendas con los riesgos, pérdidas y complicaciones que esto genera a los pobladores. La primera vez fue el 10 de este mes, mientras que tanto el miércoles pasado como ayer volvió a suceder.


Los mismos vecinos contaron que hasta ahora nunca había sucedido algo así en ese sector y que, por medios no oficiales, trataron de plantear la situación a autoridades y funcionarios municipales, aunque nunca obtuvieron una respuesta ni tienen conocimiento de que se haya adoptado alguna medida para prevenir nuevas inundaciones.
Botes, canoas, personal de Bomberos y asistencia de emergencias médicas centralizaron sus intervenciones en este barrio donde generalmente las fuertes lluvias provocan anegamientos e incluso inundaciones como las de ayer a la mañana. “Llevamos a las familias al Centro Villa Alicia para que estén en un lugar confortable, lo mismo se hizo en 12 de Octubre porque determinamos que fueran los centros de evacuación para esta contingencia”, señalaron autoridades municipales que hablaron con LA OPINION.


Si bien parecía que las complicaciones se extenderían en el tiempo, a la tarde muchas de las personas pudieron regresar a sus hogares porque el agua escurrió con rapidez; “el acompañamiento después es fundamental, es una de las principales herramientas que se deben disponer para que las familias que sufrieron las inclemencias del tiempo estén con los recursos necesarios para higienizar todo, para que puedan tener un plato de comida caliente y agua potable para su consumo”, reconocieron los responsables de llevar adelante el trabajo de asistencia.

Momentos de angustia
Sin dudas que quienes vivieron en “carne propia” las consecuencias del agua no esperaron los reportes oficiales para retirar las cosas de sus viviendas; “ni bien veíamos como subía el Arroyo empezamos a sacar las cosas, no podemos perder otra vez nuestros bienes”, aseguró una de las vecina de Intendente Biscayart. “Esta vez las bombas extractoras ubicadas en el terraplén funcionaron desde temprano porque se encendieron ni bien el caudal empezó a subir”, agregaron los frentistas de esta zona que estaban en alerta por la llegada del agua al Arroyo.
No obstante en los barrios José Hernández, John Kennedy y 27 de Noviembre hubo complicaciones por la rapidez con la que cayó el agua; “tuvimos agua por los sumideros, las calles no se podían usar porque estaban de cordón a cordón y la verdad es que esperábamos lo peor, temíamos por una nueva inundación como la de diciembre de 2016”, contó a LA OPINION una de las personas que se acercó al ver el móvil recorriendo la zona.
En el otro extremo de Pergamino, es decir en Belgrano, Güemes y alrededores hubo una serie de anegamientos que se fueron solucionando con el transcurso de las horas; “lo primero que hicimos fue ir hasta el Arroyo para verlo y ahí notamos que no entraba tanta agua de los pueblos, por eso nos tranquilizamos un poco y fuimos a limpiar la casa porque había mucho barro de las calles”, explicó un vecino que estaba merodeando la regla de medición ubicada en el puente que une Barrancas del Paraná con Florencio Sánchez.

Cueto y el Hospital
Si bien hubo trabajos en el barrio Cueto, como por ejemplo la construcción de un desagüe de mayor caudal que ingresa al lago del Parque Municipal, ayer se reiteraron una serie de problemas que fueron advertidos por los vecinos; “cuando llueve con intensidad no se puede escurrir con normalidad y a los pocos minutos tenemos el agua arriba de las veredas”, señaló una de las personas que se comunicó con LA OPINION.


“Hablamos y reclamamos siempre para que la Municipalidad replantee las obras, algunas cosas están hechas pero faltaría algo más, no podemos estar viviendo preocupados que cuando caen ‘dos gotas’ se nos mete el agua en casa”, indicó otra de las personas que mostró su enojo por la acumulación de agua en Lavalle, la arteria paralela al Parque.
Además durante la mañana de ayer comenzaron a verse unas imágenes del Hospital San José con problemas por filtraciones en los techos de los pasillos internos; las que dejaban ver cómo caía el agua por el cielorraso y sus consecuencias en los pisos que obviamente tenían la acumulación de agua producto de las intensas lluvias. Para las primeras horas de la tarde fue el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires el que reconoció la situación e informó sobre la solución de los inconvenientes que se generaron por desagües obstruidos y una serie de dificultades en el escurrimiento.

Pinzón, el más afectado
En lo que respecta a los pueblos, Pinzón tuvo personas evacuadas por la gran cantidad de agua caída, lo que generó calles anegadas y sectores del pueblo con dificultades que, hasta el cierre de esta edición, estaban siendo atendidas por las áreas del Municipio en conjunto con la Delegación.

Fuente: La Opinion

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