Fijaron en tres dosis de droga el límite de tenencia para consumo en C.A.B.A.

El fiscal general porteño, Luis Cevasco, instruyó a los representantes del Ministerio Público para solo descartar causas en las que se hubiesen incautado hasta tres gramos de marihuana.

A partir del llamado fallo Arriola, quedó fuera de la persecución penal la tenencia de drogas para consumo personal. Esa decisión, tomada por la Corte Suprema en 2009, se refirió al caso de un joven detenido con un cigarrillo de marihuana de 1,1 gramos en su bolsillo. Desde entonces no se definió por ley o reglamentación ejecutiva la cantidad de sustancias ilegales que quedaba bajo la cobertura de esa sentencia. El vacío fue llenado por la decisión propia de cada fiscal y juez. En la ciudad de Buenos Aires se tendrá ahora una medida para unificar los variables criterios de cada representante del Poder Judicial. Se considerará tenencia para consumo personal la posesión de hasta tres dosis de cualquier droga.

Ese fue el mensaje transmitido en los últimos días por el fiscal general porteño, Luis Cevasco, a los integrantes del Ministerio Público de la Ciudad.

El 80 por ciento de las causas de drogas que se tramitan en fiscalías porteñas tienen que ver con la posesión de marihuana, por lo que la nueva directiva establece como tenencia máxima no judicializable tres gramos de marihuana. Ese peso quedó definido por estudios de la Sedronar que fijaron la cantidad de droga usada en cada dosis.

La Justicia porteña empezó este año a tener a su cargo las causas de drogas consideradas como narcomenudeo, al entrar en vigor en enero pasado la transferencia de esa responsabilidad desde el fuero federal. De todas maneras, los despachos con jurisdicciones a nivel nacional continuarán con las investigaciones sobre organizaciones complejas, incluso cruzándose información con los tribunales locales. Así lo establece la reforma de la ley de drogas promulgada en abril pasado, que dio un paso más en la desfederalización de la lucha contra el narcotráfico.

“No queremos perseguir la tenencia para consumo personal, pero sabemos que muchos distribuidores de estas sustancias portan cantidades pequeñas para, en caso de ser atrapados, evitar el proceso penal. Por eso, entendemos que, en principio, con más de tres dosis de una droga la persona deberá dar explicaciones”, explicó Cevasco luego de dar esas instrucciones a los fiscales de la ciudad.

El delivery de drogas en los barrios porteños es una de las preocupaciones actuales, ya que las autoridades observaron un incremento del reparto de sustancias psicoactivas ilegales en cantidades pequeñas, en un diseño de red de tráfico que resta peso a los combatidos puestos fijos de venta de marihuana y cocaína.

En la continuidad de una causa por infracción a la ley 23.737, serán consideradas las características de cada caso y la situación en la que se decomisó la droga, más allá de la cantidad. Sin embargo, con más de tres dosis se habilitará la apertura de la causa. El expediente solo se cerrará en caso de que se demuestre que el imputado tenía la droga incautada para su consumo personal.

Desde el traspaso, en enero pasado, a la Justicia porteña de la responsabilidad de seguir las causas de narcomenudeo se establecieron 80 condenas. Esas sentencias llegaron en juicios abreviados resueltos en las primeras 72 horas.

Los despachos judiciales porteños empezaron este año a recibir un importante incremento de casos por infracciones a la ley antidrogas. Con la desfederalización de la lucha contra el narcomenudeo, la Policía de la Ciudad muestra en 2019 varios récords en la actividad contra los traficantes. Fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño aseguraron que en los primeros seis meses de este año aumentó 2100 por ciento el decomiso de marihuana (incluyéndose dos operativos con más de ocho toneladas de cannabis incautados) con relación a todo el año pasado. Los 5126 arrestos por causas de drogas registrados entre el 1° de enero pasado y el 20 del actual superaron 36% la cantidad de detenciones notificadas en los doce meses anteriores.

Con la reforma tanto en las investigaciones criminales como en los procesos penales, la Policía de la Ciudad puso foco en los puntos de expendio de drogas. Las autoridades porteñas están al tanto de que, en temas vinculados con narcotráfico, los vecinos son muy sensibles a la resolución positiva de sus denuncias. Las causas federales demandan un tiempo de pesquisa en procura de subir en la escala de responsabilidades en las bandas. Y en ese lapso el lugar de venta, conocido como búnker narco, sigue activo. La idea de la desfederalización de la lucha contra el narcomenudeo -aprobada por el Congreso nacional en 2005 y hoy fuertemente impulsada por la ministra Patricia Bullrich- es bloquear rápido a los vendedores minoristas, que representan el mayor riesgo social por los niveles de violencia alrededor del control de esas posiciones territoriales. Sin embargo, eso no implica anular el avance de causas más complejas.

El gobierno de la ciudad presentó anteayer el resultado de una investigación iniciada en febrero pasado. Desde el allanamiento de un puesto de venta de droga ubicado en el barrio de Barracas se pasó al hallazgo del centro de acopio de marihuana en Palermo y a la interceptación en la ciudad correntina de Pasos de los Libres de un camión con cinco toneladas de cannabis y la captura de otro cargamento de 3800 kilos de esa droga en Misiones (de lo que se informa por separado).

“Lo que hemos logrado es empezar a desbaratar a estas organizaciones para que entiendan que en la ciudad el que las hace las tiene que pagar. Nosotros trabajamos en todos los barrios combatiendo el narcotráfico y protegiendo a nuestras familias”, señaló el vicejefe del gobierno porteño, Diego Santilli, a cargo del Ministerio de Justicia y Seguridad.

Fuente: La Nación
Anuncios