Estorninos: se estudia una posible solución que podría usarse en nuestra ciudad

La problemática de los estorninos es un tema que preocupa y ocupa a los vecinos de San Andrés de Giles y que se reproduce en nuestra ciudad.

La situación de los árboles de calle Gerardo Risso, Ramón Lorenzo y también la Plaza Mitre y  al igual que en la Plaza San Martín, uno de los lugares más emblemáticos que tiene la ciudad de Giles, tocó fondo. La suciedad y los olores que provocan las heces de las aves, prácticamente terminó por inhabilitar al espacio público.

En este sentido, uno de los vecinos que manifestaron su preocupación, en la vecina ciudad, fue el joven abogado Estanislao Segurola, quien realizó un “relevamiento de información sobre la especie y las distintas formas de controlar su presencia”. A este material tuvo acceso Infociudad.

Segurola, en su informe, hace un detallado recorrido por la historia del estornino pinto (Sturnus vulgaris) y su desembarco a nuestra zona, allá por 1980. “Al ser introducidos en nuestras fronteras, se vieron favorecidos por factores antrópicos tales como la urbanización, la agricultura y la ganadería, lo que logró que se convirtieran en una plaga, cuya adaptación a este medio crece año tras año, comprobándose esto último con un incremento en la tasa de reproducción de la especie, que entre los meses de septiembre y diciembre realiza entre dos o tres nidadas de cuatro o cinco huevos cada una” detalla el escrito.

Para Estanislao la presencia diaria de los estorninos es solo “la punta del iceberg”. Su postura obedece a un estudio realizado en Nevada (EE.UU) donde se afirma que estas aves provocan “el desplazamiento de especies nativas hacia otros lugares” y que además “perjudica enormemente la reproducción y anidación de las mismas”.

Por otro lado, Segurola manifiesta en el relevamiento que el estornino es un riesgo para los cultivos y, por ende, una plaga económicamente importante por su alto requirimiento alimenticio. “El ciclo digestivo de los mismos se completa cada treinta minutos, poseen un alto metabolismo y un tracto digestivo relativamente ineficiente. Esto se suma a la gran cantidad de energía que necesitan, de lo que deriva que se alimentan prácticamente todo el día” explica.

El joven abogado cita criteriosamente un articulado del Convenio Sobre la Diversidad Biológica, el cual se dio en el marco de la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992 y nuestro país adhirió. En el mismo se establece que “cada Parte Contratante debe impedir que se introduzcan especies exóticas que amenacen a ecosistemas, hábitats o especies, y en caso de que ya hubiesen sido introducidas deben ser controladas o erradicadas”. Por tal motivo, el Estado tiene una clara responsabilidad ante el problema.

Por último, el gilense destaca que el estornino posee “un alto nivel de inteligencia” lo que le permite diferenciar las amenazas directas de aquellas que presentan poco peligro. Esto último se comprobó en nuestra ciudad: ante las mínimas acciones que se intentaron, los estorninos huyeron por unos días, pero luego regresaron.

La solución para Segurola puede estar en la cetrería. Este método consiste en el uso de aves de presa entrenadas, las cuales realizan vuelos sobre las zonas de afectación de las plagas, y al realizarse de manera periódica, los estorninos comienzan a considerar esas áreas como coto de caza de sus predadores naturales, produciendo un cambio de conducta y tomando una actitud de migración hacia otras zonas más alejadas y seguras.

Esta técnica, de impacto ambiental nulo, es utilizada tanto en aeropuertos, puertos, depósitos industriales, en el sector agropecuario y en los últimos años se extendió su uso a espacios verdes, tanto en Argentina como en el mundo.

En Giles la cetrería nunca estuvo en los planes. De hecho, se utilizaron métodos, que ya se habían probado sin éxito en otras ciudades. Se invirtió tiempo y dinero para obtener un resultado evidente y negativo. En el informe de Segurola, que se respalda por datos concretos de científicos y universidades, el rumbo está claro.

Nuestra ciudad necesita combatir la clara con una política certera. Los estorninos son un problema de salud pública, el comercio de la zona, el turismo y los vecinos que por allí transitan. Giles no puede permitir que “un par de pájaros” dominen el centro cívico como hace años viene ocurriendo.

El informe completo:

Informe sobre la presencia de estornino pinto en San Andrés de Giles y posibles soluciones

Fuente: https://infociudadsag.com.ar/



Categorías:Ambiente, Regionales, Sociedad

Etiquetas:, , , , , ,

A %d blogueros les gusta esto: