San Nicolás: Médicos cuentan con plasma inmune para tratar a pacientes severos con coronavirus

Un grupo de médicos de la ciudad de San Nicolás, en el norte de la provincia de Buenos Aires, logró adecuar los requisitos para contar con plasma inmune y poder tratar a pacientes críticos infectados con Covid-19, en base a un sistema creado por el argentino Julio Maiztegui que se está ensayando con éxito en varios países del mundo, en la lucha contra el nuevo coronavirus.

El inicio de la pandemia enfrentó a los nicoleños con el desafío de contar con seis casos positivos por coronavirus (uno de ellos ya fallecido), todas personas que habían vuelto de viajes al extranjero.

Un equipo interdisciplinario trató con éxito a la mayoría de esos pacientes, y gracias a ellos hoy cuenta con la primera muestra de plasma inmune para tratar a los infectados severos.

En diálogo con la periodista Elisa Bearzotti, de El Ciudadano Web, el médico Lorenzo Fernández Viñas, inmunólogo y alergista, ex presidente de la Sociedad de Alergia e Inmunología de Rosario y ex docente de la cátedra de otorrinolaringología de la UNR, manifestó: “Estamos muy contentos de haberlo logrado, porque la idea es poder trabajar precozmente, no ir detrás del problema. Cuando el paciente llega a terapia intensiva, tenemos el tiempo en contra”, describió Fernández Viñas.

Método probado

El método que utilizó el equipo fue implementado hace medio siglo por Julio Maiztegui, fundador del instituto de Pergamino que lleva su nombre, quien de ese modo logró disminuir del 30% al 3% la mortalidad causada por el conocido “mal de los rastrojos” o “fiebre hemorrágica argentina”, un virus transmitido por la llamada laucha del maíz o ratón maicero.

“Es un método probado, antiguo y muy simple”, dice Fernández Viñas sobre el hito alcanzado por Maiztegui. Y destacó: “Ante la ausencia de una vacuna, es lo más efectivo”.

El mecanismo

El mecanismo es sencillo: “Se trata de infundir los anticuerpos de una persona ya curada a una enferma. El procedimiento es similar a una donación de sangre, con la diferencia de que ésta debe pasar por una máquina para extraerle el plasma. El proceso tarda entre 60 y 90 minutos y cada donante puede brindar suficiente plasma para tratar a tres pacientes”, resaltó el inmunólogo.

“Si bien no estamos trabajando en investigación –continuó Fernández Viñas– cuando nos encontramos con esta situación en San Nicolás nos pusimos en contacto con profesionales de distintas partes del mundo”.

Aprendizaje

Así, desde la unidad de terapia intensiva de un hospital de Nueva York nos advirtieron que los enfermos tenían problemas de oxigenación, algo que no es visible, porque el paciente no se fatiga tanto como en otras enfermedades pulmonares: ahora sabemos que es importante inyectar ozono en la sangre y medir la saturación de oxígeno. Hemos aprendido mucho en este tiempo”.

El equipo de profesionales

Además del ex docente de la UNR, los profesionales que integraron el equipo son Marcelo Fernández Viñas, director del Departamento de Inmunogenética de la Universidad de Stanford, California, Estados Unidos; Diego Correa, investigador de la Miller Medica School de la Universidad de Miami, Estados Unidos; Liliana Camozzi, bioquímica, jefa del Laboratorio de Evaluación de Biología Celular Reparativa de San Nicolás; Matías Fernández Viñas, director del Programa de Terapia Celular de San Nicolás, y Roberto Fernández Viñas, director de la Clínica San Nicolás y profesor de Cardiología de la Universidad Maimónides.

Tratamiento disponible

“Lo que hacemos es asegurarnos de poder generar una respuesta para el caso de los enfermos que estén transitando un estadio grave de la enfermedad y que necesitan un procedimiento seguro. El tratamiento está disponible para usarse en una situación crítica, en el lugar que se requiera”, finalizó Fernández Viñas.

Recientemente, también la FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos) de Estados Unidos autorizó el uso de plasma de personas convalecientes para tratar el Covid-19, y en la Argentina se están preparando protocolos para su utilización, aunque los médicos nicoleños aseguran ya haber cumplido con los requerimientos expuestos por la Anmat (Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología Médica) y la Organización Mundial de la Salud.

Fuente: InfoGEI